domingo, 31 de agosto de 2008

Cumpleaños... ¿feliz?

Tenía pensado escribir la segunda parte de "Fanologista" ahora que ya he encontrado los apuntes, pero la verdad es que me encuentro sin muchas ganas. Ni tenía de escribir pero bueno, me he puesto a intentar cenar algo, he puesto uno de mis discos favoritos y a pesar de mis ánimos me apetecía no tener esto tan muerto. El que avisa no es traidor, no estoy de buen humor ni mucho menos inspirada, por lo que no esperéis una entrada positivista ni mucho menos buena.

¿Y por qué estoy de mal humor? No es que esté cabreada, es que estoy negativa. Ya sé que escuchar Before I Fall Apart (una de las canciones más bellas y deprimentes escritas por John Garrison) no ayuda para nada, pero ni me apetece cambiarla.

Y yo que ya pensaba que después de mi cumpleaños del año pasado no podía haber otro peor, no había previsto este. Si puede ser peor, lo será. Evitaré entrar en detalles escabrosos, pero el jarabe que me tomé la noche anterior por la fiebre que me entró de pronto, no sirvió para nada, por lo cual levantarse el día de tu cumpleaños aún con fiebre, náuseas y con ganas de arrancarte la garganta de cuajo a lo Lucy de Elfen Lied por el dolor que provoca, no es que sea una buena manera de empezar el día.

Hablé con mi jefe para decirle que no iba a ir a trabajar, volví a la cama, y me desperté a las 8, a las 10, y finalmente a las 11. Descansar, más bien poco. Pruebo suerte en el sofá y al menos los mensajes del móvil me sacan una medio sonrisa: Fani, Mely, Edith, Raquel, Mago Oskuro, Ashly, incluso Merche desde Inglaterra, las malagueñas, las ilicitanas y Silvi. La verdad es que recibir todas sus felicitaciones, además de las llamadas de mis familiares, a lo largo del día me animaron bastante, muchas de ellas la verdad es que no me las esperaba. Y las que eché en falta sabía bien que eran porque esas personas tienen la misma capacidad mental que yo para las fechas, fatalmente fatal.

Mi madre que vuelve de trabajar y echando mano de su doctorado en la escuela de Medicina de la Universidad PYLV (Porque Yo Lo Valgo) me trae como regalo de cumpleaños dos bonitas cajas de medicamentos. Claro. Una madre lo sabe todo. Sabía perfectamente qué tenía yo ("un simple dolor de garganta y fiebre que me bajará a lo largo de la tarde"), y sabía perfectamente qué tenía que tomarme, porque ella es muy lista, porque ella nunca ha necesitado un médico, porque ella lo dice y punto.

Después de comer (un caldo con unos cuantos fideos que parecían cristales), me llama mi padre e insiste en llevarme al médico esa misma tarde. Mi madre dice que no es necesario, que ya con las medicinas es suficiente.

A las seis y media de la tarde salimos hacia urgencias porque la fiebre no me baja ni a tiros.
Cogemos cita de urgencia, menos mal, no me toca mi doctora. Es una mujer sonriente y bromista que me hace tener arcadas con el p##o depresor. Me dice que tengo una irritación del copón, que me están a punto de salir unas placas y que seguramente mañana iría a peor. No recuerdo si el segundo apellido de la doctora era Murphy. Pero la prefería antes que la otra. Me da el parte de baja hasta el viernes, y la cita con la otra (¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOooooooo........!!!) para el viernes también. Qué contento se iba a poner mi jefe...

Como esperaba, los medicamentos que me receta la doctora no se parecen en nada a los que me había recetado mi señora madre.

Miércoles noto mejoría, la fiebre disminuye pero no desaparece, Jueves recupero las fuerzas y ya no voy dando tumbos, ya soy capaz de andar como la persona que solía ser antes del Martes. Viernes, me levanto como al principio. Echo mano del termómetro, no tengo apenas fiebre pero noto un zumbido de lo más molesto en el oído y que me hace perder el equilibrio. La doctora me confirma la faringitis, me manda un tanque de antibióticos (sobres que podría utilizar de sábana) y me dice que de ir a trabajar nanai, que necesito otra semana de reposo. Yo imaginándome ya los resoplidos de mi jefe...

Y aquí estoy, con los medicamentos en una mano, y en la otra agua a todas horas. Me cawen la p##a faringitis qué sed que da la ca###na...

jueves, 21 de agosto de 2008

The Bishops - ¡nueva canción!

-THE BISHOPS: City Lights-



Acabo de descubrirlo por que me ha dado la curiosidad de visitar su MySpace después de unas cuantas semanas sin pasarme por ahí...

Conocí a los Bishops en enero, en aquel breve pero intenso viaje a Manchester. Eran los teloneros de James Blunt, y al principio esas pintas de los gemelos con chaqueta azul y corbata negra (she loves you, yeah yeah, yeah...) me tiraron un poco para atrás, a simple vista me parecían unos críos y simples imitadores. Quizá por eso o por la melena rubia, preferí fijarme en el batería, que vestía diferente a sus otros dos compañeros, con una camiseta a rayas negras y blancas (muy parecida a mi camiseta favorita). Pero cuando comenzaron a tocar, todo cambió. La música pegadiza y con ritmo que favorecía el buen rollo comenzó a calentar el ambiente (¿he dicho alguna vez lo frío que es el público británico?) y mi hermana se volvió loca, y no sólo por el cantante.

Nos encantaron. Las canciones son algo similares entre sí pero quisimos hacernos con el disco cuanto antes. Así fue como al final del concierto, mientras James estaba con los bises, corrimos hacia el puesto de merchandising para comprar el CD. Con las prisas me choqué con alguien, quien resultó ser el batería. Ver para creer. Cuando compramos el disco, empujé literalmente a mi hermana de vuelta a la sala para pedirles unos autógrafos. Los gemelos resultaron tener mi edad y el batería unos cuantos más, y eran igual de majos bajo el escenario que sobre él. Estuve hablando y sirviendo como traductora a mi hermana quien no daba crédito cuando nos dijeron que tenían pensado ir en breve a la sala Razzmatazz (Barcelona).

De eso hace ya 7 meses (en breve...), y aunque hasta el momento no han venido por España, mi hermana ha estado escribiéndoles algunos mails mientras ellos han estado (y están) de gira por Italia. En otoño vuelven a Reino Unido, quién pudiera ir... No entiendo la maldita manía de hacer conciertos en mitad de semana...

Pero el caso es que al parecer tienen nueva canción, y por tanto, nuevo videoclip, con cierto toque de videojuego clásico cuyo nombre no recuerdo.

Estoy deseando escuchar el resto del disco nuevo. Pero de momento el primero no está nada mal y me levanta la moral en cuanto lo escucho.


Día 1: llegada a Zaragoza

¡Ya he vuelto! De vuelta de otra parte del own-tour, que empezó en enero en Manchester, Málaga y Barcelona en julio, y ahora Zaragoza en agosto, con intermitentes visitas desde finales de abril a Madrid. Y en diciembre, a London capitol city, qué ganas de que llegue el día…



Pero de momento, iré escribiendo qué tal me fue por Zaragoza...




DÍA 1



Aeropuerto



Zaragoza. Qué bonita. Desde el primer momento que llegué allí la gente era de lo más simpático que he visto de todos los viajes. Llegué al aeropuerto con la hora clavada, oí a un hombre comentar que Ryanair siempre era de lo más puntual, en ese caso, así había sido. Pero, oh, sorpresa, mientras estoy hablando con mi padre vía móvil descubro que mi maleta no tiene el candado. Chan, chan, chán!!! Mi padre que se pone más nervioso que yo, y mientras pensando que lo que tenía más valor eran los cómics de Death Note. Por suerte, ahí estaban. No se habían llevado nada.




El aeropuerto en sí era… Luminoso… Espacioso pero pequeño… Silencioso… Daba miedo cuando me di la vuelta y estaba sola revisando el equipaje. Y cuando voy a salir, ¿dónde estaba la puerta? Me sentí como una auténtica idiota cuando veo que el panel ese amarillo del fondo tenía pinta de ser una puerta corrediza…




En fin… Así que salgo (ni un alma, ¿dónde se había metido todo el mundo? ¿Acaso había llegado al aeropuerto fantasma?) y a buscar la parada del bus. Sólo una parada en toda la acera y no tenía la línea que estaba buscando. Estaba demasiado ansiosa por salir de aquel sitio así que cogí el primer taxi que vi. Menos de 20€ si mi memoria no me falla, incluyendo comentarios del taxista que ya de paso me iba enseñando la Alfajería (que no alfarería como yo decía antes xD Aún sigo dudando al escribirlo), la estación de Delicias (¡qué pasada de estación de trenes!!!), y la antigua muralla de la ciudad.




El taxi cogió una pequeña calle estrecha llena de edificios de no más de 4 o 5 alturas, todos muy bien cuidados, pero antiguos, incluso había una confitería como antaño, con los botes de caramelos, y la panadería al estilo tradicional también. Era como haber retrocedido a los años 80 en cuestión de segundos.






Albergue






La llegada al albergue fue algo accidental porque se me enganchó la rueda de la maleta en la alcantarilla y luego no podía abrir la puerta (¿qué me pasa con las puertas últimamente???). Pero al entrar, asombroso. Una recepción en plan rústico pero todo en amarillo con sofás negro y cojines rojos, lo cual le quitaba el aspecto de gruta que debía tener antes de la remodelación. Según la web, no hace mucho que la hicieron.




En la recepción me dieron la llave magnética (ooohh qué recuerdos del albergue de Barcelona) y la chica casi se queda sin aire al decirme toda la información posible acerca del albergue: desayuno de 8 a 10 menos cuarto, de 11 de la mañana a 11 de la noche libre uso de la cocina, el check out era a las 11, la recepción estaba abierta 24h., había internet gratuito e información turística en los estantes del hall, y otras cosas que no recuerdo. Desayuno a las 8AM era todo lo que yo necesitaba saber. No quería quedarme sin desayunar por dormir más y pagarlo encima.




Mi habitación estaba en el tercer piso, justo enfrente de los aseos femeninos, perfecto. Las literas no eran nada del otro mundo y los colchones de gomaespuma, pero por 35€/noche no esperaba más. Al menos cada una de las 10 camas tenían colchas y amplio espacio entre unas y otras literas, además en el armario me habían dejado sábanas, de esa tela que viene perfecta para el verano. Eran las cinco de la tarde cuando llamé a mi amiga Bel para que me dijera cómo llegar a su casa. Je-je-je… Como si me hubiera dado tiempo a apuntarme todas las direcciones que me dijeron ella y su madre xD Así que viendo el percal, bajé al hall, y a Google Maps de cabeza con mi plano de Zaragoza al lado. Y cuando ya tenía hasta la línea del autobús, resulta que vienen a recogerme '¬¬




La verdad es que Zaragoza al principio me pareció una ciudad muy oscura, la entrada a la ciudad desde el aeropuerto estaba poblada de edificios grises y marrones oscuros. Pero con el coche de camino a casa de Bel, me enseñaron el centro, con amplias avenidas y parques verdes. Eso sí me gustaba.







El próximo día, sigo contando, por hoy es más que suficiente, no es plan de atosigar y escribir aquí uno de mis testamentos xD

domingo, 10 de agosto de 2008

Domingo. T-2

Domingo... Qué lentos son los días de estas vacaciones. Qué ganas de perder de vista esta ciudad e irme al norte. Sí, porque mientras la mitad de la gente que conozco está en Mallorca (se ve que está de oferta este año), y la otra mitad no se va por las hipotecas (o similar), yo me voy al norte, a Zaragoza, a pasar más calor, es que el de Alicante me sabe a poco...


Y para dejarlo ya bien claro, NO, no me voy a ver la Expo. No estoy dispuesta a hacer horas y horas de cola, para eso están los conciertos donde siempre me lo paso mejor (tanto en la cola como en el concierto), gracias pero no.


"Entonces, ¿a qué vas?", es la siguiente pregunta. Como si la Expo fuera lo único interesante de Zaragoza. Yo no sé mucho de la ciudad (pregúntame sobre Barcelona, Madrid, Alicante.. De esas sí sé algo), pero aquí una servidora y nunca mejor dicho la viva imagen de su padre, escribió a la oficina de turismo de Aragón (tarea que hizo mi padre cuando me fui... A todos los sitios que me fui), y al cabo de dos días (impresionante, ¡sólo dos!), recibí el ya tan conocido sobre enorme que el cartero tuvo que doblar para meterlo en el buzón.


Como una niña pequeña el día de Navidad, subo emocionada a casa para abrirlo con ansia (bueeeno, parte de la emoción es que había otro sobre con un CD de Mark Owen dentro, ooohhh otra pieza de coleccionistaaaa...)...


Cough! Cough! En fin, que eso, queeee.... ¿Por dónde iba?


¡Ah, sí! El sobre. Lo abro, y decepción (de las pequeñas), me esperaba más información, más fascículos entre otras cosas. Los sobres de turismo de otros sitios que he visitado eran la leche, en concreto lo único que les faltó a los de Barcelona y de Zurich fue meterme la ciudad en sí dentro del sobre.


Por el contrario, en el de Zaragoza vienen dos fascículos de la Expo, uno de un castillo, la Alfajería (me chiflan los castillos, pero témome que no voy a tener tiempo de visitarlo), y un mapa, patrocinado por el Corte Inglés, de la ciudad. Otro más para la colección, ya tengo el de Madrid (bueno, de Madrid si no tengo 7 planos, no tengo ninguno), el de Barcelona y ahora Zaragoza (lástima que el Corte Inglés no patrocine planos de fuera de España, cachis...).


Pero bueno, el principal motivo de mi viaje a aquellos lares es el cumplimiento de una promesa. No es en plan milagro de Lourdes, ni hacer el camino de Santiago. Es poder estar unos días con mi amiga Belén, la que siempre me recuerda c-a-d-a-s-a-n-t-a-v-e-z que me voy de viaje que nunca voy a visitarla. Pues bien, ese día ha llegado (bueno, dentro de dos días, pero cerquita ya).


La verdad es que para conocernos desde hace cuatro años, tan sólo hemos tenido dos encuentros. Uno, 17 Julio 2005, Moby Dick de Madrid. Bastante accidentado ese encuentro porque ni fue encuentro ni fue ná.

Situación: yo en la cola con unas cuantas amigas, una furgoneta blanca con una cabecilla rubia dentro que se aproxima al parking de delante de la Moby Dick. Yo que me levanto todo emocionada porque reconozco esos rasgos.


A continuación, como unas 15 chicas salen a recibir a Belén como si se tratase del mismísimo Mr. Owen. Yo que me quedo a medio camino intentando buscar con la mirada un hueco por el que colarme entre tanta persona. En eso que una amiga de mi grupo me coge por banda y literalmente me arrastra en dirección contraria a los aseos del bar más cercano. No quería ir sola porque el camarero le tiraba los trastos (los trastos, el mobiliario, la cubertería y todo en general, las cosas como son). Para cuando vuelvo, ni rastro de Belén.


La bronca que me echó Belén después vía Messenger fue pequeñita...


Segundo encuentro. 20 Octubre 2007, Palau Sant Jordi de Barcelona. La llegada de Belén estaba programada aproximadamente para primera hora de la mañana. SMS: sus padres dicen que para qué ir tan pronto.

Bueeeno... Así me da tiempo de ir programando la estrategia de ser la primera que llegue a ella (estrategia que luego se fue al garete). La cola se traslada de la entrada principal del recinto de Montjuic a la mismísima puerta del Palau. Y Belén que no llega.

A dos horas de que abran las puertas, Belén todavía no ha aparecido, y yo ya veía que el segundo encuentro iba a ser peor que el primero.


¡Pero no! De pronto, un ligero dèja-vu. Una mole de quince personas avanza hacia la puerta principal, justo a mi lado. Esa tiene que ser Belén, no hay duda. Tras unos instantes, por fin la dejan con el grupo de amigas que la estábamos acribillando a SMS estilo: "¿dónde c**o estás?", "¿Por qué no vienes ya?", "Dile a tus padres que se den prisa", etc.

Yo que voy tó ilusioná a saludarla con un "Hola! Soy Lucy!", le presento a mis hermanas (a las cuales también conocía vía Messenger), unas cuantas fotos, pero, maldición, Belén tiene que entrar ya. Bueno, no problem, nos vemos después del concierto. Estuvimos un rato comentando el concierto, adorando el merchandising que no nos podíamos permitir, en eso de que llega su padre y se la lleva. Pero bueno, misión cumplida. La he conocido en persona.


Nuestra siguiente conversación por Messenger empieza por un: ¡Eh, peque! (así me llama, como soy pequeñita, encima cachondeo). ¿Dónde te metiste? ¡No te vi en el concierto! ... ... ... ...

Había conocido a tanta gente que no se acordaba de mí ... ... ... ... ...


Así que tras dudar entre pegarme un tiro o dejarlo ya por perdido, descubro un día cualquiera un vuelo Alicante-Zaragoza por menos de 20€ en pleno agosto. No me lo pienso. Lo comento con la susodicha, y ella más contenta que unas castañuelas.


Por su propio bien, más le vale acordarse de mí cuando vuelva de Zaragoza.......

sábado, 9 de agosto de 2008

Capítulo II – Mariposa

“… Y ahora tiene una hoja en blanco…”


Cerró la bolsa y se sentó en la cama. Contempló por unos minutos la caótica habitación. La estantería cubierta de polvo, el largo escritorio de madera de pino, el destartalado armario, descompuesto por el paso del tiempo. Todo estaba en su sitio: los libros, los papeles, la lámpara que irradiaba una tenue luz roja, el grisáceo ordenador.

Sin embargo, las numerosas fotografías habían desaparecido, al igual que las libretas escritas y los discos musicales. Apenas quedaban unas iniciales grabadas a tinta azul sobre el viejo escritorio.

Cogió la bolsa, echó un último vistazo a su habitación y apagó la luz. Entre la oscuridad salió y se aseguró de que no había nadie en la casa. Salió del piso, bajó las escaleras y una luz lunática se reflejó en su rostro cuando pisó la calle.

Pensó en su habitación. No, no había dejado nada, nada que permitiese decir que había estado allí. No había dejado nada que afirmase su existencia en ese lugar.

En escasos minutos llegó a la estación de trenes. La estación estaba fantasmagórica, apenas habían cinco o seis personas sentadas en los bancos metálicos, y otras tantas paseando por el lugar. Miró su reloj. Llegaba puntual, era el tren el que se retrasaba. Se sentó en uno de esos asientos metálicos y esperó. Esperó durante veinte minutos, que parecieron una eternidad.

Finalmente el ferrocarril llegó, causando un gran estrépito. Esperó desde el asiento a que bajaran todos los pasajeros. Después, asió con fuerza la bolsa y subió al tren. Miró su billete. La plaza 32-A. Cuando la hubo encontrado, posó su pesada carga sobre la estantería, por encima del sillón. Se sentó y miró por la ventanilla. Al otro lado una madre, su hijo y la novia de éste se despedían. El muchacho subió al vagón y los ojos de la madre se humedecieron.

En un ágil gesto, cerró las cortinas. Dirigió la vista hacia su derecha. Un asiento vacío. Así sería mejor. Miró sobre su cabeza. Un falso techo de hierro se encontraba a pocos centímetros de su cráneo. De nuevo corrió las cortinas. Las dos mujeres habían desaparecido. El tren se puso en marcha y las figuras humanas poco a poco se iban confundiendo con el lugar.

Se llevó la mano a la boca y bostezó. Con lentitud sus ojos se cerraron. Y soñó.

Al despertarse, lo primero que vio fue n hermoso paisaje llano, que se perdía en el horizonte. Sin embargo, en lo alto, las nubes grisáceas amenazaban lluvia. No había rastro del Sol. A su lado, en el exterior, las flores y las hierbas, que nacían en las vías, se difuminaban con el marrón del campo.



(Free-talk: Segundo capítulo. Mariposa es un relato que hice aparte. Luego se me ocurrió la idea de entrelazarla con las otras dos chicas, para lo cual lo modifiqué levemente –cortar, pegar, esto lo pongo aquí, esto lo quito, esto lo añado, esto… ¿Esto qué pinta aquí?-. Para leer el relato original, tiene que ser en persona, lo siento, cosas del copyright).

Capítulo I – Ruido

“… Tanto ruido y al final, la soledad…”


Entró en la habitación dejando tras de sí un sonoro portazo. Las paredes temblaron y la lámpara se movió. Sentía tanta rabia en su interior que la vista se le nublaba. Proporcionándole un puntapié a cada cosa que encontraba en el suelo, recorría en círculos invisibles el minúsculo espacio que le quedaba entre zapatos y prendas.

Entonces la imagen volvió a sucederse en su mente. El rostro de él apartándose bruscamente, el calor de la ira, los gritos. El mero recuerdo aumentaba su sentimiento. Vio la fotografía de ambos. En cuestión de segundo las agarró y la lanzó contra el suelo y la pisoteó.

Prometió venganza. Decidida, descolgó el teléfono y marcó el número escrito en una hoja. Había un nombre de varón y numerosos corazones dibujados alrededor. Dialogó con un chico y retornó a su habitación.

Andando sobre los cristales rotos y la fotografía, vaticinó que él se arrepentiría de lo que le había hecho.

Esa misma tarde se reunió con el muchacho. Cuando volvió a casa, alguien le avisó de que habían traído algo para ella, algo que aguardaba en la habitación.

Su corazón se paró cuando lo vio. Un enorme oso de peluche se encontraba sentado sobre su cama. Una tarjeta estaba sobre la mesita. “Lo siento. Lamento lo ocurrido, no lo hice con intención. Sólo quiero que me perdones. Te quiero y no deseo perderte. Hablémoslo.”.

Se sintió morir. Ella sabía que él era sincero. Se arrepintió de haber llevado a cabo su venganza. De todos modos, se encontraría con él aquella noche. Ambos tenían pensado contarse todo lo oculto, para bien o para mal de su relación.


(Free-talk: Este es el primer capítulo de un relato que escribí hace... Muchos años. Un relato que entremezcla la historia, venturas y desventuras de tres chicas. He preferido dejarlo tal y como lo dejé antaño, porque si me pongo a corregir, acabaré reescribiéndolo todo, así que disculpen los errores. Gracias a Doris, que fue quien inspiró esta parte).

viernes, 8 de agosto de 2008

Fanologista - parte 1

Fanologista: término que desconozco si existe, pero que se me ocurrió para designar una posible y más que imaginaria carrera que versaría sobre el estudio del comportamiento de las fans o fanáticas como malamente se traduce al español.

Este es un blog que puse hace algún tiempo en mi MySpace inglés, pero que, para sorpresa mía, no llegué a transcribir al español (¿por qué? Vaya usted a saber).

No recuerdo cuándo me convertí en fan. La primera vez que estuve encima de un escenario tenía tres años. Mis padres me llevaron a un concierto de Serrat, y me subieron al escenario. Pero como fan en sí, creo que todo empezó con Mecano, y mi padre llevándome de gira con 7 años. Me sabía sus letras de memoria (incluso sin saber ni entender qué decían), cada canción, cada título de los discos, todo. Y seguí sus carreras durante muchos años, primero como grupo, y luego en solitario.

Normalmente las personas piensan que una fan es una adolescente histérica y obsesionada que llora porque su grupo ha salido al escenario o porque están cerca de ella. Bueno, es correcto, pero eso es sólo un tipo de fan. Por supuesto una fan es alguien que admira muchísimo a una banda (banda, cantante, actor, quien sea), pero es más que una estúpida chica que llora y grita sin ningún sentido. Tal y como se aprecia en Wikipedia (la próxima Encarta), fan "...es alguien a quien le gusta de manera intensa, a veces incontrolable, un equipo deportivo, una persona, un grupo de personas, una compañía, un producto, una obra de arte, una marca o una moda. Los fans de una cosa en concreto forman una base de datos de fans o fandom (no sé cómo se traduciría esto, pero se refiere a un mundo relacionado con lo que les gusta). Crean club de fans, fanzines (revistas hechas por fans para fans), organizan reuniones de fans, o se comprometen en actividades parecidas...". Lo cual quiere decir, que no consiste sólo en seguir la carrera de un grupo, sino también encontrar a más fans, conocerlas, intentar ser la mejor fan, la que tenga más información sobre el ídolo, la que más veces le haya visto en concierto, la que tenga el merchandising más raro, etc... Y necesitan (necesitamos) contactar con otros fans porque una persona no-fan (familia, amigos...) nunca comprenderá tu sentimiento, nadie mejor que una fan conoce lo que siente otra fan.

Pero hay muchos tipos de fans (más de los que nunca imaginé), pero hablaré sobre los tipos de fans que he conocido a través de los años (hay muchos otros si los buscáis en Google). En primer lugar está el tipo de fan llorica, más conocido como teen-fan, o fan adolescente en español. No importa cuántas veces este tipo de fans han conocido al ídolo o han ido a conciertos, SIEMPRE lloran cuando están cerca de él (o ellos) y chillan frases típicas (y tontas), como: te quiero, cásate conmigo, y muchas más... Y normalmente se desmayan en un concierto porque no han comido ni bebido nada en días por los nervios. Conocí a varias chicas como éstas cuando tenía 12 años (yo era una de ellas, tengo que admitirlo, pero sin los gritos ni los desmayos, me iban más los lloros, ¡jajaja!), pero cuando crecí, supe que las lágrimas y los chillidos son horribles para el ídolo - le hacen asustarse, a veces sentirse triste, o incluso culpable a causa de ese comportamiento. Afortunadamente los efectos de fan adolescente desaparecen en la mayoría de los casos cuando alguna es mayor de 19.

Los problemas surgen cuando esa chica sigue al ídolo a TODAS partes, y toda su vida gira en torno a la vida del ídolo. Ella sólo puede hablar sobre su ídolo, su amor, no hay nadie más para ella. Siempre sabe dónde está su ídolo, incluso sabe dónde vive él y su familia o su novia, entre otra información privada, como por ejemplo su número de teléfono. Este tipo de fans (si se les puede llamar como tal), son los stalkers o acechadores en español. No son muy peligrosos para el cantante/banda (excepto en casos extremos), pero sí un poco preocupantes porque la chica sabe cada ínfimo detalle sobre el ídolo. Pero no piensa que está actuando mal, se considera una fan normal. Sin embargo, su comportamiento está calificado como criminal y de hecho es una enfermedad mental. No importa cuántas veces intentes hablar con el stalker acerca de estudios, trabajo, familia, hobbies... Siempre acabará hablando del ídolo. Es conocido el caso de una stalker a la que el propio cantante le exigió que le dejara en paz y que se buscara una vida.

Por otra parte (y lejos, bien lejos de los stalkers), tenemos los supporters. Una amiga me dijo esta palabra cuando intentábamos buscar un término intermedio entre fan y no-fan. Más tarde descubrí que se les llama supporters en inglés a aquellos dibujos de personas o animales que se encuentran a los lados de un escudo en pose de sujetarlo. Así que pensé que era una buena palabra para describir a esta clase de fans, puesto que su única "tarea" es ofrecer apoyo (support en inglés), nada más. Los supporters no piensan en la vida personal del ídolo, tan sólo les interesa su música (en el caso de que sea un cantante/grupo musical), y ni siquiera se interesan en seguir cada paso que hagan en su carrera, pero siempre alerta por si publica un disco nuevo o si pasan de gira cerca de donde viva. Si pueden, asistirán al concierto. Si no pueden, no se acaba el mundo. Les gusta su música pero no tanto como a los fans "normales". Hay algunos casos donde los supporters no conocen ni los nombres ni las caras de sus ídolos.

Y hasta aquí la primera parte, creo que es suficiente para leer vuestras opiniones.


Y en el próximo episodio..........................................
................................Bands Aids, groupies/grupis, y más...............



(Ninguna fan fue dañada en la elaboración de este blog)

6 días, 2 horas y 1 minuto

All at once my head is clear
All at once I find you here
Maybe this is how it is
And everything is in its place
You give me something left to see
A better world, a better me
Break the mould that I am in
Drain the colour from my skin
See I will give up all I have
To fill a moment now with you
Be a thought you wanna keep
Watch your silence while you sleep
Yeah I will give up all I have
To hear you say you will stay
I'd give it all away
I'd give it all
Come on!
Cos I want you to know
That you're all over me
And I don't wanna fall
So I land at your feet
Oh my God you're beautiful
And I will bow before you now
Fill me with your company
Bring me down to my knees
Tie me up and leave me here
Hold your music to my ear
Let me look at you again
Let me look and take it in
So I will give up all I can
To watch you light up when you smile
Take your pain and fears away
Hear you say that we're OK
Yeah I will give up all I can
And maybe then you'll feel the same
I give my heart away
I give my heart
Come on!
Cos I want you to know
That you're all over me
And I don't wanna fall
So I land at your feet
And the tide's coming in
And I can't put it out
And I don't want to lose
So I land at your feet
Won't you step on my bones yeah
Won't you let me in
And I'll kiss your palm this time
And hope that you will hear
Don't wait for it
Don't leave
Then, then my only friend
You give me all you can
You say you'll be my love.

Como no podía ser de otra forma, inauguro este nuevo blog con una canción.
Llevo ya 4 veces escuchando el disco que contiene esta canción, y al llegar a ella no puedo evitar acordarme de él. La primera vez que la oí no me gustó, luego descubrí la bonita historia de amor que se ocultaba tras ella, y entonces me interesé por el significado, y pensé lo hermoso que era tener un amor así, por el que dejar todo sin dudarlo, amar tanto hasta ser capaz de rendirse y estar a los pies de la otra persona, y me pasaba noches pensando en que nunca encontraría una persona así.
Ahora, unos años más tarde, le tengo a él, y más que nunca, cada vez que escucho esta canción, me siento más identificada que con ninguna otra canción que haya pasado por mis oídos. Porque él es mejor de lo que me imaginaba, muchísimo mejor de lo que soñaba, incomparable con la persona que pensé que nunca llegaría. Me hace sentir tanta felicidad, por los momentos que ya hemos compartido, por lo que estamos viviendo ahora mismo, y por todo lo incierto que nos depara el futuro. Porque me hace sonreír siempre, independientemente de cómo me sienta. Porque le quiero, simple y llanamente.
Dicen que la distancia es el olvido. Bueno, no conozco la circunstancias que llevaron a esa persona a popularizar ese dicho, pero es erróneo en nuestro caso, al menos de momento. Será porque no puedo pasar ni un sólo día sin decirle cuánto le amo. Nunca se sabe cuándo la vida nos la va a jugar y va a dar un giro de 180 grados, ni si será a nuestro favor o no. Y por cada segundo que vivimos, es un segundo de vida que perdemos. En nuestaras manso está el saber aprovecharlo, y por si no hay mañana, nunca me cansaré de repetirle que le quiero como no he querido a nadie.
A better world, a better me. Solía (aún queda algo) ser una persona pesimista hasta que di un cambio, y empecé a ver el lado positivo de todo lo que me rodeaba.Y, bueno, el mundo tenía su parte mala, y su parte buena. Sigo siendo consciente de la existencia de ambas, pero desde que él entró a mi vida, veo que hay más cosas positivas por las que sonreír. Y estando a su lado, he aprendido tantas cosas en tan poco tiempo que me sorprende ver lo que he cambiado en algunos aspectos, para mejor. Si soy mejor persona, es gracias a él.
Confieso que he "mirado su siencio mientras dormía", y tan sólo puedo asegurar que podría pasarme así horas, viéndole dormir plácidamente, con su carita de niño bueno, agarrado a mi mano. Son esos momentos en los que podría llorar de felicidad, porque jamás pensé que mereciera vivir algo así. Y cuando se despierta, y me sonríe aún medio adormilado, me parece que soy yo la que está soñando.
Y es que es lo más grande, bonito y mejor que me ha pasado nunca.

Has cambiado completamente mi vida,
Desbaratado mis prioridades,
y devuelto mis ilusiones y mi sonrisa.
Eres una de las personas más especiales para mí
Me haces querer ser una persona mejor,
Me haces vivir en un mundo mejor,
Creéme si digo que haría cualquier cosa por ti.