miércoles, 31 de diciembre de 2008

She had a hard time with love,
but love chose the right time for her,
and now she holds time in her own mind…


Una niña atrapada entre el pasado y el futuro, un pasado hermoso, un futuro que la llevaría lejos de donde se encontraba. Soñaba con ver mundo, viajar, irse lejos, muy lejos, y enamorarse de un príncipe que la ayudara a ser feliz. Alguien que le recordara cómo reír, con quien no tener que esconder lo que oculta, no más secretos, no más mentiras, no más máscaras para agradar. Alguien que la quisiera por ser como era, no por quién fingía ser. Alguien que la comprendiera, si alguien podía, ni siquiera ella lo sabía. Alguien que le acunara como antaño, con una canción para el sueño que el destino le arrebató. Un príncipe que le devolviera la ilusión, la esperanza, la alegría, que le curara las cicatrices de su corazón.

Años pasaron, y el príncipe no apareció. Lo buscó una y otra vez, de un lado a otro. Los días pasaban veloces, ojos vigilantes en ciudades extrañas. Pero no estaba en ninguna de ellas. El tiempo hizo su tarea y congeló el pequeño corazón. Dio por finalizada la búsqueda, y por imposible la ilusión. Abandonando toda esperanza de cumplir ese sueño, tomó un desvío, encauzó su vida, lejos de lo que el resto de personas dirían, tan sólo le interesaba su felicidad en dosis, pequeños trazos del sentimiento que duraban un rato, olvidando lo que de niña quería, olvidando a su príncipe que la rescataría.

Su felicidad presente comenzaba a agotarse, no sabía si soportaría su final, no le quedaría nada a lo que agarrarse. Notaba el suelo temblar a sus pies, imaginaba la caída entre los pedruscos de lo que había sido su felicidad, no sabía qué había al final del acantilado, echó la vista atrás y se sintió vacía. Preguntas perennes en la humanidad, aún sin respuesta, brotaban de su mente.

Quien no busca, encuentra lo que necesita. El príncipe llegó, en chaqueta de cuero y paraguas negro, con palabras elegantes. El corazón dio un vuelco, goteando el deshielo que produjo la calidez de su voz. Los más dulces ojos tras unas lentes ocultos, mirada triste que había vivido cosas que no tenían por qué ser así. No se conocían, pero compartían similares experiencias. La niñez perdida entre el dolor causado no era tan atípica como parecía. Se comprendían, y se sentía libre al fin de poder mostrar cómo era, sin más disfraces que ella misma.

martes, 30 de diciembre de 2008

If angels fall...

WASTING AWAY
If angels fall,
I don't know if I'll be any use at all
Alone we were inseparable
you lied to me,
I didnt see it come,
And now I'm on my own
for the words that left your mouth were terminal
together we're unsuitable
I pray for thee, I pray for me.

Carry on wasting my time,
yeah I'm wasted
if you wanna waste all my time, then I'm wasting away.
Why dont you murder me?
why dont you?
who's gonna run for you? who's gona run for you now?

We're not so strong
I never knew it any better til the fall
a friend I saw, he said today, you think too much,
yeah I'm trying to give it up
and still I cant press play
or find the words when there is nothing left to say
I dont request your sympathy
I thought of you, I think of me.

Carry on wasting my time, yeah I'm wasted
if you wanna waste all my time, then I'm wasting away.
Why dont you murder me?
why dont you?
who's gonna run for you? who's gona run for you now?

wasting away! wasting away! wasting away! wasting away! wasting away!
care for me, care for me, when the angels come (never gonna come.. don't stop)
care for me, care for me, when the angels come (never gonna come.. don't stop)
Calm...







I need to breathe, go away from here, away from you. What do you want from me? Do you want me to go under again? Do you want to calm you rage against me again? Not this time. I’m stronger this time. I have a reason to fight, a dream to catch. I’m going to open the door for not coming back. You fed a fire inside me, a fire like yours, but I won’t be the same story again. I’m not like you, I don’t want to be like you, I never will. This is the time to say goodbye, this time it’s true, my last goodbye for you.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Si no lo sé yo, ¿entonces quién lo sabrá?

Clock Face

I was miles away
thinking about something yesterday,
Something I’m doing more each day,
all the time.

Is it a message? Is it a sign?
Is it the time to draw a line?
How do I know?
But it doesn’t feel natural. Feels too slow.

If I don’t know then who else will?
It’s getting to the point it makes me ill
And I don’t know if I can turn a page.

It feels so wrong, the pressure’s on.
I can’t ignore it any longer,
I turn my clock to face against the wall.
Please be a phase that’s all.

Only my expectant eyes
looking for diamonds in the skies.
The only one looking for this prize.

White in a see of black,
I’m going to go and I won’t come back.
I spike myself, I kick and scream.
I drag my feet, I won’t come clean,
I dead my weight and fall upon the page.

It feels so wrong the pressure’s on.
I can’t ignore it any longer,
I turn my clock to face against the wall.
Please be a phase that’s all.

I drag my feet, I dead my weight,
I turn my clock to face against the wall.

If I don’t hear then I’ll assume,
That everybody’s singing the same old tune,
I dig my heals, I will not learn the words.

It feels so wrong the pressure’s on.
I can’t ignore it any longer.
I turn my clock to face against the wall.
Please be a phase that’s all.



Cambios. Adaptarse es fácil para unos, para otros es más complicado. ¿Por qué será que siempre a final de año es cuando nos proponemos un cambio (que en la mayoría de los casos, nunca llegamos a cumplir)? Hay cambios involuntarios, cambios que no hemos elegido, que no queríamos, que temíamos. A veces son cambios previstos, planeados de antemano, sobre los que hemos reflexionado durante mucho tiempo. Hay cambios que pueden cambiar tu rutina diaria, y cambios que pueden cambiarte la vida. Y cuando uno de éstos últimos, voluntario, sacado de tu propia iniciativa, por la justificación que sea, aún así suele ser difícil para aquellos que no suelen adaptarse fácilmente. Reflexionas sobre ello una y otra vez, la experiencia es la prueba de que puede salir mal, de que algunos cambios conviene no realizarlos, sopesas los pros y los contras... Y aún así siempre queda lo incierto: el futuro. Algo que no podemos controlar ni sobre lo que podemos hacer planes 100% estables. Siempre existe una posibilidad que trunque todo lo que hayas pensado que ocurriría en ese futuro.
Y no sólo eso. Disponemos sólo de una vida, y cuando empiezas a notar el peso de los años, notas que se te escapa entre los dedos sin solución, sin que puedas hacer nada. Puedes lamentarte de las cosas que nunca hiciste, de los cambios que dejaste aparcados para más adelante, cambios que de haberlos realizado quizá no estarías donde estás ahora. O quizá sí. Con el futuro nunca se sabe. Y un cambio es de lo más impredecible, nunca sabes cuál va as er la consecuencia. Tan sólo puedes atisbar lo que abandonas si haces ese cambio, lo que pierdes, porque no puedes tenerlo todo.
"No tenía miedo a las dificultades: lo que le asustaba era la obligación de tener que elegir un camino. Escoger un camino significa abandonar otros. Tenía una vida entera para vivir y siempre pensaba que quizá se arrepintiera, en el futuro, de las cosas que quería hacer ahora." (Brida, Paulo Coelho).
Pero cuando tu felicidad es la que está en juego, y sabes que si no realizas ese cambio estarás arrepentiéndote el resto de tus días, porque puede hacerte la persona más feliz del mundo. Tanto si acaba bien, como si acaba destrozándote, habrás sido feliz, eso es lo que importa. Si hay un final de cuento de hadas, sería perfecto. Pero como nunca se sabe qué nos deparará el futuro, y siempre existe la posibilidad de que algo salga como no deseábamos o incluso no esperábamos, pasado el periodo de recuperación típico tras un duro golpe, nuestra memoria (si es de las buenas) borrará los recuerdos amargos para dejarnos sólo lo bueno que nos dio tomar ese camino, a pesar de que podamos arrepentirnos de haber tomado otra vía, de haber hecho otra cosa con nuestro destino, de culparnos por algo que no pudimos controlar.
Dicen que la felicidad no es eterna, que no existe, que el ser humano está abocado a estar en un estado de infelicidad permanente, o de felicidad incompleta, lo que se prefiera. Tomando esos supuestos como verdaderos (que no digo que lo sean, otra cosa es que yo opine así), supongo que lo mejor sería vivir esas pequeñas dosis de felicidad, degustarlas al máximo mientras duren y podamos disfrutarlas, mientras aún nos quede tiempo.
They do
Love yourself if you want
Cry a bit, laugh a lot
Throw a stone, take a plane
Start again
Give yourself a chance
not a nosebleed
Have a cause, meet your friends
Visit space... visit space
Say hello to someone
For the road you need one
Choose a song
So that your heart can sing
Is it how it is?How you make it?
No one knows everything
And if you're wondering
Do the years fly by too soon?
They do
And if you're wondering
If the skies look down?
It's true, they do.
They all look out for you.
Make a vote, buy a drink
Get a job, learn to drive
Kiss a girl or a man
When you can
Find the one you love
Who you walk side by side
You might live in a house
You may fall out
But you might watch your children grow
And if you're wondering
Do the years fly by too soon?
They do
And if you're wondering
Do the skies look down?
It's true, they do.
They all look out for you
When you lose your way
when all that you know turn new
when they let you down
love is all that there's to do
when you lose your way
when all that you know turn new
when they let you down
love is all that there's to do

martes, 23 de diciembre de 2008

Septiembre-Diciembre 2008

Sí, lo sé, demasiado tiempo sin pasar por aquí, pero bueno, me da por rachas, voy y vengo, no tengo un objetivo ni un lugar fijo en internet, ni siquiera cuando creía haberlo encontrado.

Último post: 31 de Agosto. No es que haya pasado nada importante desde entonces (sólo dos cosas y muy recientes). Después del 31 de Agosto, salí de la faringitis, mis jefes reconocieron que no saben hacer nada en el despacho sin una secretaria, Javi se vino a pasar sus vacaciones a Alicante, yo me fui por el Puente de la Comunitat a Madrid... Ya he perdido la cuenta de la última vez que pasé un finde sola y en Alicante... Y qué feliz soy.

El día 30 de Noviembre ya hicimos seis meses. Por ese motivo, nos fuimos a Navalucillos (un pueblo). Quien me conozca, se estará preguntando con qué me habían drogado para irme a un pueblecillo perdido entre llanuras y montes. Soy de ciudad, me gusta el ruido, las prisas de la gente, el ambiente que hay hasta tarde, las luces de neón, los coches, el anonimato en el gentío... Nunca me han gustado los pueblos, de hecho me aseguran que nunca me integré en Hellín (Albacete) los dos años que viví allí. Pero en esta ocasión era un sitio nuevo por descubrir, un sitio que me quería enseñar Javi como parte de su pasado, y además eran tres días solos sin nada mejor que hacer que N-A-D-A.



Helo aquí. Esta era la vista que había desde lo alto de la escalera del patio. Un pueblo típico, con gente que se conoce entre sí (por no decir que todos son familia), donde todo el mundo se recoge cuando se pone el sol... Tres días estuve allí, reconozco que es precioso, y merece la pena ir por la tranquilidad que se respira, los edificios, el paisaje del campo, el río... En el río disfruté como una enana, haciendo fotos desde cada ángulo posible, explorando todo lo que me permitía el barro. Y como niña, estaba más torpe de lo habitual. No sé cómo no acabé en el agua. El 13 de diciembre descubrí que podía ser más torpe aún.



También tuve una quedada alicantina de takies donde como siempre todo fueron risas, bromas y planes para takieNavidad que al parecer y de momento serán planes takiepostNavidad (la crisis...). Y nos dieron a Silvia y a mí los regalos por nuestros cumples: una memoria USB de dos GB pequeña, plaetada y repleta de dedicatorias de las niñas, fotos de anteriores quedadas y guías turísticas de las ciudades británicas más importantes (Take That amenazaba por aquella semana con gira), aunque lo que me encantó fue el conjunto de bufanda y gorro, para Londres me iba a venir de lujo.



Y tanto. Fani y yo nos embarcamos en uno de esos viajes inolvidables que aún recordaremos el día de mañana como la aventura y locura de nuestra juventud. Fuimos a Londres desde el 4 de diciembre al 8. Es imposible resumir en pocas palabras todo lo que vivimos allí, pero estar de vuelta en los Abbey Road, en Piccadilly, verlo todo decorado con motivos navideños, pasear por Hyde Park... Es imposible describir la sensación que me produce esa ciudad, es como volver atrás en el tiempo cuando soñaba con vivir allí, con una vida muy distinta a la que prefiero ahora.



Empezamos el viaje cumpliendo uno de mis objetivos que pensaba que no iba a poder cumplir: hacerle una foto a la Battersea Power Station. Es la primera imagen que vi de Londres, la primera de todas que yo recuerde, gracias a un disco de Pink Floyd (Animals creo que era).


La foto la tomé desde el Southern, el tren económico que va desde el aeropuerto de Gatwick a la estación de trenes Victoria, centro de Londres. Hacía frío de narices, pero nosotras que íbamos todo ilusionadas con nuestras botas de aguas sin estrenar y nuestros paraguas... Y apenas nos llovió durante quince minutos la primera noche mientras veíamos el encendido del abeto de Trafalgar Square. Deprimente. Londres sin lluvia no es lo mismo. Pero lo disfrutamos igualmente, como nuestras coñas frikis cada vez que veíamos un cartel de la película Crepúsculo en los autobuses (osease, cada cinco minutos) o cuando vimos el tremendo póster colgado en las cajas de HMV, la mejor tienda de discos que he visto en mi vida, y ahora no lo digo sólo porque tiene de todo, sino también porque los cajeros son de lo más simpático.


Pero repito, es difícil escoger un sólo momento de esos cuatro días, incluso el día perdido en balde en Heathrow tuvo su parte buena, y es que no importa donde vayas si lo haces en buena compañía.


Exactamente lo mismo se aplica a mi siguiente viaje, de vuelta a Madrid el viernes 12 de Diciembre, pero esta vez había algo distinto: Take That venía a España, al mismo tiempo que James Blunt. En vez de sus nombres, yo sólo podía pensar: John Garrison y Mark Owen. Por eso esperaba más de ese finde. Pero con ellos dos resultó ser... Desastroso, por qué no decirlo. A John no lo ví, y a Mark mejor no haberle visto... Menos mal que vi a las niñas de Málaga, a Ashly, y estuve con Rome, mereció la pena. También mereció la pena por la sorpresa que me dio Javi, quien se presentó en el Palacio de Deportes vestido de traje de corbata. Si en ese mismo momento hubieran aparecido los mequetrefes de mis cantantes favoritos, me hubiera dado exactamente lo mismo. Lo único malo es que el tiempo se me pasó volando con Rome.

Y como quien no quiere la cosa, la Navidad de nuevo. Nochebuena con mi padre, Nochevieja con la familia de mi madre, y el día de Navidad con Javi, y con esperanzas de ver la nieve. Cruzaremos los dedos.