Sin puntos
El niño echó a correr fuera de la habitación cuando su hermano pequeño y rechoncho comenzó a llorar detrás de los barrotes de madera de la cuna, montando tal escándalo que su madre acudió a toda prisa pensando que el bebé, que apenas tenía dos meses, se había caído de la cuna, o quizá se había golpeado contra los barrotes, o a lo mejor era una simple pesadilla, pero cuando fue por el pasillo y vio a su otro hijo corriendo en dirección contraria ya sabía que de nuevo le había estado molestando, por lo que disminuyó la velocidad, calmó al bebé y buscó el chupete que encontró enganchado entre el colchón y el somier, como si el llanto hubiera interrumpido la travesura mientras escondía el objeto de silicona, y con un propósito tan obvio la madre salió del cuarto dispuesta a reprender al niño cuando sonó el timbre al cual su marido fue a responder aún sabiendo que era su hija mayor, la que siempre se olvidaba las llaves en cualquier lugar, y nunca las llevaba encima cuando las necesitaba, ...