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Mostrando las entradas etiquetadas como amor

Silent Night - Damien Rice

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Las luces que colgaban de los edificios iluminaban más que las propias farolas. Me pregunté si a la gente que trabajara dentro de ellos les molestaría tanto como a mí. Y no sólo los edificios, la calle por la que estaba andando estaba coronada por una superpoblación de bolas blancas luminosas que no sabía muy bien qué significado tenían. ¿Bolas de nieve? ¿Lunas como la luna llena de aquella noche?Y las calles colindantes, pocas de ellas estaban sin adornos, lo cual las hacía más oscuras. Y luego, la multitud. Una acera tan ancha y tan poco espacio. Con mi bufanda cubriéndome medio rostro, apretando el abrigo como si con ello pudiera evitar que el aire helado pudiera colarse por debajo de mi vestido, iba esquivando al resto de peatones y a sus bolsas. Algunos sonreían, cargados con bolsas en tonos azules y rojos y blancos, mientras hablaban por sus móviles sin importarles que iban golpeando a los que no íbamos como esa armadura de regalos envueltos. Otros, con cara supongo que c...

Quédate

Tuya, en tus brazos, en tus besos. Fuera de convencionalismos, fuera de estereotipos. Tuya desde el primer momento que entraste en mi vida, tuya desde que me convertiste en parte de tu mundo. Bajo el árbol, sobre el césped, en nuestro jardín. Tuya en el cobijo de tu regazo, tuya en las caricias del alba. Bajo las sábanas, sobre ti, en tus manos. Tuya a pesar de los juegos con otros, tuya aunque diga que soy de ellos. Tuya en el brillo de la mano, en la risa de la niña. Tuya al anochecer cuando el frío encoge, tuya al despertar cuando la alarma suena. Ese preciso momento en el que se mezcla el sabor de tus besos y lo agridulce del nuevo día, aún puedo oírte pedirme: quédate conmigo, no despiertes.

Alan y Bree

La pregunta quedó suspendida en el aire unos minutos. Alan, con hombros encogidos, miraba de reojo a su amiga Bree, esperando respuesta. No entendía por qué tardaba tanto en responder, pero el reloj apremiaba y necesitaba saberlo. Los labios de ella formaban una línea firme que apenas se curvaba en las comisuras. Los ojos, clavados en la nada, se volvieron hacia Alan cuando el silencio se rompió: ─¡Claro! No hay problema. Con una amplia sonrisa, Alan le abrazó y se encerró en el baño. El escalofrío que recorrió la espalda de Bree aún duró un instante después de que se marchara. Un calor inundó los ojos de Bree quien se apresuró a preparar un té bien cargado. La despensa desprendía un olor entre dulzón y cítrico, algo amaderado también, que la transportaba a aquel mercadillo de Londres con una tetería escondida en la planta superior. Sin embargo, entre todos los botes de cristal, escogió un té traído especialmente de la India, de los más fuertes. Llenó el filtro al máximo y po...

Amor es sólo una palabra

Amor, love, amour, amore... Distintos idiomas para definir algo que no se puede definir. Algo que no existe. El amor es sólo eso que definimos porque aspiramos a alcanzarlo algún día. Si miramos alrededor, la pareja perfecta es la que más problemas tiene. Luego están los que tienen problemas y se encargan de que el resto nos demos por enterados. Si prestamos atención, sólo existen mentiras. Envidias, celos, cuernos, un sinfín de palabras que sabemos que existen, que sólo pasamos por alto cuando no nos pasa a nosotros, somos así de egoístas. Pero todo se reduce a eso: mentiras. Sentimientos que nos callamos, secretos nunca revelados. Nos mordemos la lengua, miramos hacia otro lado, nos encendemos un pitillo y en lugar de palabras sólo expulsamos humo que las hace evaporarse. O eso creemos. Porque las palabras son residuales, siempre queda algo ahí, en algún lugar recóndito. Puedes ser la persona menos rencorosa pero cuando menos te lo esperes, ahí está, eso que nunca dijiste, eso que n...