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Mostrando las entradas etiquetadas como Inacabado

Alan y Bree

La pregunta quedó suspendida en el aire unos minutos. Alan, con hombros encogidos, miraba de reojo a su amiga Bree, esperando respuesta. No entendía por qué tardaba tanto en responder, pero el reloj apremiaba y necesitaba saberlo. Los labios de ella formaban una línea firme que apenas se curvaba en las comisuras. Los ojos, clavados en la nada, se volvieron hacia Alan cuando el silencio se rompió: ─¡Claro! No hay problema. Con una amplia sonrisa, Alan le abrazó y se encerró en el baño. El escalofrío que recorrió la espalda de Bree aún duró un instante después de que se marchara. Un calor inundó los ojos de Bree quien se apresuró a preparar un té bien cargado. La despensa desprendía un olor entre dulzón y cítrico, algo amaderado también, que la transportaba a aquel mercadillo de Londres con una tetería escondida en la planta superior. Sin embargo, entre todos los botes de cristal, escogió un té traído especialmente de la India, de los más fuertes. Llenó el filtro al máximo y po...

Cállate - Inacabado

-           Cállate, no empieces. Es muy temprano. -           ¿Serás perezosa? Eres una vaga que no mueve un dedo por nada ni por nadie. Aunque mejor así, porque cuando haces algo, siempre acabas jodiéndolo. -           Pero no es mi intención. -           La única intención es meterte donde no te llaman. Como cuando se pelearon Bree y mamá, ¿recuerdas? ¿Recuerdas que se fue después de que intentaras reconciliarlas? Aunque es lo mejor. Cuanto más lejos de ti, mejor. Hasta lo más sencillo lo jodes. Hizo bien en irse, en alejarse de ti. -           Cállate… -           Para una persona que se preocupa por ti y has hecho no sólo que se vaya de casa, sino de la ciudad. Se ha cansado de luchar tus batallas,...

Sheryl (Inacabado)

…cuando ocurrió aquel accidente Ha pasado mucho tiempo pero es un recuerdo que revivo como si fuera hace cinco minutos. El sol de última hora de la tarde entraba por las ventanas de clase, parecía iluminar más que los fluorescentes que colgaban del techo. El sopor del calor y de la voz mecánica y monótona de la Sra. Giggles creaba un ambiente cargado en el aula, acentuado por ser además la última clase de la semana: matemáticas avanzadas, donde tenía a mi profesora favorita y su presencia tan motivadora para estudiar matemáticas. ¿Por qué no me metí a letras? Nunca entendí qué me llevó a escoger ciencias. Mis compañeros y yo estábamos sentados cada uno en su pupitre, con hombros caídos, cabezas gachas o bien sostenidas por nuestras manos. De vez en cuando alguno miraba la pizarra, pero volvía a dirigir la mirada a su libro. Yo me removía en el asiento, aquellas sillas de conglomerado, tiesas y planas incomodaban a los cinco minutos de sentarse. Intentaba mantener los párpados ...

Parte XX

Continuación de Inacabado Llegamos a otro hotel de carretera, no tan moderno como el de la noche anterior, pero ya me daba igual. Mis huesos se morían por una cama bien mullida, tantas horas de viaje empezaban a tener sus consecuencias en mi cuerpo, y me dolía todo. Me arrastré hasta la habitación y directamente me dejé caer sobre el colchón. Bree aparcó la maleta en el hueco entre la pared y el mueble bar, se sentó en un sillón, encendió el televisor y cambió los canales en busca de música. Una rítmica pero suave melodía totalmente desconocida envolvió la habitación dándole un sonido relajante, típico de un anuncio en una isla paradisíaca. “Es música estilo chill out”, me contestó Bree cuando le pregunté qué era eso. Justo lo que necesitaba para dormir. Pero no sentía sueño. Estaba despejada, cansada y dolorida. Me giré y permanecí mirando el blanquecino techo de la habitación. Bree bostezó. Miré la hora, era tarde, así que supuse que ella sí estaría somnolienta. Me levanté al m...

Parte XIX

Llevo más de un año sin continuar posteando el relato. Empecé a escribirlo hace... 7 años ya. Y a fecha de hoy no sé si lo acabaré algún día. No recuerdo ya ni cómo surgió la primera idea, supongo que se me ocurriría tras alguna película o escuchar alguna canción. Era la época en que descubrí a Budapest, así que seguramente fue aquello. De todas maneras, y dado que entre cada capítulo pueden pasar muchos días, los he unificado todos bajo la etiqueta "Inacabado"  para que sea más fácil la continuidad. Es difícil terminar un relato cuando ves que se alarga, y se alarga, y ves definido el desenlace pero el nudo resulta más complejo de lo que esperabas. Anyway , ahí va otro capítulo/parte/fragmento/lo que sea. Como siempre, correcciones, opiniones, consejos, etc. siempre son muy bien recibidos :) Cuando empecé a salir con Chris, sabía muy bien qué arriesgaba. Si las cosas entre los dos salían mal, yo acabaría perdiendo a Alan. No se trataría de algo como si Alan fuese el h...

Parte XVIII

Comimos hablando todo lo que no habíamos hablado hasta el momento, acerca del insoportable calor que empezábamos a tener sobre todo, y yo le preguntaba más información acerca de la ciudad a la que nos aproximábamos. Me explicó que era una ciudad donde solía ser soleado sin importar la estación del año, tenía numerosas playas pero nada comparado con mi ciudad, donde las playas apenas eran una franja grisácea junto a los imponentes acantilados que conformaban toda la costa de la provincia. Ansiaba llegar para descubrir ese nuevo lugar, pero hablar de mi ciudad me hacía añorarla más de lo que nunca había imaginado. Pensé en Alan de pronto, al que tanto le había gustado la primera vez que la visitó. Recordé la última vez que lo vi, fue poco después del entierro de Chris, cuando Bree y yo volvimos a casa. Alan vino a recogernos al hotel para llevarnos al aeropuerto. Se intentaba hacer el fuerte conmigo, gastando sus típicas bromas e intentando en vano hacerme reír. Pero podía ver por la exp...

Parte XVII

Desayunamos en el buffet del hotel, aunque yo me encontraba sin apetito alguno, a diferencia de mi hermana, que había hecho una selección de todo lo que había: zumo, fruta, cereales, yogurt, café, huevos, bacon , croissant... Se me revolvía el estómago nada más de verlo. Ella quería obligarme a coger algo más que un vaso de leche, ya que la noche anterior tampoco había probado bocado del sándwich que ella había traído. Pero tenía la garganta taponada, incluso la leche me sabía agria, mientras que Bree se la tomaba como si nada. Supuse que era cosa mía. Entonces se quedó callada, observándome mientras jugueteaba con la cucharilla del café, y automáticamente me puse a la defensiva. Era uno de esos silencios suyos previos a una pregunta incómoda para ambas. Finalmente me preguntó qué me había pasado anoche. No sabía muy bien si se refería al llanto repentino nada más entrar en la habitación, o al hecho de haberme pasado la noche en vela. Al ver que yo no respondía, me hizo saber que ella ...

Parte XVI

Aunque las cosas entre ellos no marchaban tan bien como parecía en mi mundo onírico. Monique, cada vez más disgustada porque su novio pasaba más tiempo conmigo que con ella, comenzó a reprochárselo sin ningún tapujo, tal y como pude comprobar un día cuando fui a su casa. Cuando me abrieron la puerta, Alan me saludó con una mano al mismo tiempo que andaba escuchando música en sus auriculares a bastante volumen. Luego adiviné que pretendía no oír los gritos de Monique , la cual estaba histérica, recriminándole a Chris que estaba demasiado unido a mí. Como cualquier mortal, fue escuchar mi nombre y no pude evitar seguir la discusión. Chris Y Monique se enzarzaron en una riña donde ella vociferaba una sarta de culpas hacia Chris a la vez que él se excusaba con múltiples alegaciones siempre a mi favor. Monique le rebatía todo el tiempo hasta que se cansó y salió por la puerta antes de que pudiera notar mi presencia. Yo me quedé en el sillón, acurrucada como quien espera un chaparrón, sintié...

Parte XV

Luchar. Es lo más preciado que me había enseñado, y yo lo había rechazado cuando salté por aquel acantilado, me había rendido, le había defraudado. De pronto sentí tanta angustia que noté que me faltaba el aire, y me aferré a la barandilla del ascensor, viendo en los espejos que la chica del reflejo se ponía blanca por momentos. Bree, que estaba delante mía, se dio cuenta nada más salir del ascensor, giró para sacar la maleta y cuando vi mi rostro, rápidamente la soltó para asirme de los brazos por miedo a que me desmayara. Con los ojos llenos de preocupación y temor, me preguntó qué me sucedía. Yo me enderecé mostrándole que podía tenerme en pie por mí misma y le dije que no pasaba nada, a la vez que caminaba recto hacia el pasillo en busca de la habitación. Ella me seguía a medio metro por detrás, aún alerta, al más mínimo signo de desvanecimiento que tuviera, estaba segura que saltaría a por mí. Pero yo no podía borrar esos ojos aguamarina de mi mente, y tropezaba con cada mínima ar...

Parte XIV

Cuando me desperté estaba sola en el coche, parado frente a un bar de carretera. Estaba lloviendo, por lo que supuse que no habíamos ido aún demasiado lejos de la ciudad. Me reincorporé quitándome de encima la manta con la que, supuse, Bree me había cubierto. Intenté ver a través de la lluvia y el gran ventanal que ocupaba la parte frontal del bar si ella estaba dentro. De pronto la puerta se abrió y ella abrió su paraguas. Llevaba algo en la mano. Yo bajé la ventanilla y le cogí los dos vasos de cartón y una bolsa de papel marrón. El aroma del café y de la bollería despertó mi apetito. Bree cerró el paraguas antes de introducirse en el coche y procuró no mojar los sillones cuando lo dejó en la parte trasera del automóvil. Se sacudió el pelo salpicándome unas cuantas gotas de agua helada, pero yo estaba concentrada absorbiendo el aroma de los brioches. Nos tomamos el café en silencio, disfrutando del calor que nos proporcionaba bajo aquel aguacero. Bree se terminó su café...

Parte XII y XIII

Y continúo con el relato.... Antes de lo esperado me dieron el alta, sin darme la oportunidad de despedirme de aquel suplicio de enfermera a la que al final le había cogido cierto afecto. Mis padres querían venir a recogerme, pero Bree insistió en ocuparse ella de mí. “Ya lo hablamos y estabais de acuerdo”, dijo a mis padres en voz baja mientras yo me cambiaba de ropa en el aseo de la habitación. ¿Hablar? ¿De qué habían hablado? ¿Y qué tenía que ver lo que habían hablado con el simple hecho de quién tuviera que llevarme a casa? Había algo que yo no sabía, y si estaba relacionado conmigo, yo tendría que ser la primera en saberlo, ¿no? Así que con los vaqueros por debajo del camisón salí del aseo y lo pregunté sin más dilaciones. Bree miró a mis padres, mis padres miraron a Bree y yo en medio, con los brazos cruzados esperando una respuesta. Mis padres se miraron entre sí dubitativos, y luego miraron a Bree quien les observaba del mismo modo que yo, esperando que dijeran algo. ...

Entrada inexistente por causas ajenas+Parte XII

Al final lo que tenía que ver para escribir al mediodía se atrasó hasta las 11 de la noche, y a la 1 de la madrugada recibo la confirmación de que aún no se puede puesto que no estoy en Inglaterra, ni Canadá ni Norteamércia. Grrrr......... No es justo. Creo que nunca entenderé cómo funcionan ciertas cosas en el mundo de la música. De todas maneras, "It will be up on YouTube etc in the next few days" ha dicho. Al menos no se queda observando en las sombras cómo nos desesperamos las fans de habla no inglesa, y nos avisa. O será que le j##e no ver su propio videoclip, jur, jur..... Pues naaaaaaaada, de vuelta al rincón de la espera....... A este paso me muerdo ya hasta los nudillos... Antes de lo esperado me dieron el alta, sin darme la oportunidad de despedirme de aquel suplicio de enfermera a la que al final le había cogido cierto afecto. Mis padres querían venir a recogerme, pero Bree insistió en ocuparse ella de mí. “Ya lo hablamos y estabais de acuerdo”, dijo a mis ...

Parte XI

Ho hay tiempo para mucho más, pero habrá nueva entrada al mediodía ;) Y así lo hizo. Apenas me dejaba sola un instante, si no venía él por casa, me llamaba para que fuera a la suya, aunque esa idea no me agradaba demasiado pues tras la tercera visita notaba las furtivas miradas de Monique. Y con Chris no valían excusas, así que la mayoría de veces era él quien venía. A veces salíamos a pasear, otras veces nos quedábamos en casa, otras nos íbamos al cine con el resto. Y cada mañana me acompañaba de casa al instituto para asegurarse que asistía a clase, mientras que por el camino hablábamos de mil cosas. Me encantaban aquellos paseos tan temprano. La verdad es que si no hubiera sido por él, no sé qué hubiera pasado. No todo fue fácil pero él siempre estuvo ahí, y gracias a ello y al paso del tiempo, poco a poco fui aceptando la muerte de Sheryl. Así que en el supuesto que Bree me planteaba, estaba claro que a Chris no le haría ni pizca de gracia. Y me sentí culpable por ello. Pero esto e...

Parte X

Lunes, de vuelta al infierno. Buff.... Mi madre alzó la vista y apenas la oí decir que había llamado la madre de Sheryl. De vuelta de la fiesta un coche que iba a demasiada velocidad se saltó un semáforo y chocó contra el coche en el que iba Sheryl de vuelta a casa. Me bloqueé. No podía estar sucediendo aquello, no podía ser cierto lo que acababa de oír, la había entendido mal debido a lo bajo que hablaba. Intentaba pedirle a mi madre que repitiera lo que acababa de decir pero las palabras no me salían. Era como si me hubiera quedado sin voz. Me volví para mirar a Bree, pero tenía la cara empapada en lágrimas que me confirmaban lo que no quería saber. Entonces tuve que sentarme antes de desvanecerme. No me hacía a la idea de estar sin Sheryl. La misma noche de lo ocurrido incluso llamé a su casa como solía hacer cada noche antes de irme a dormir. Y la esperé al día siguiente antes de entrar al instituto. Y así hasta que mi mente se fue haciendo a la idea de que no iba a volver. Entonce...

Parte IX

Tal y como esperaba, Bree apareció por el hospital nada más abrirse el horario de visitas. Cuando entró a la habitación, me lanzó una mirada de reproche, pero en sus ojos vi el miedo que había pasado. Luego su mirada se posó sobre mi madre, que leía una revista en el sillón. Se había pasado toda la noche en la habitación conmigo, no quería dejarme sola ni un sólo instante. Yo no tuve más remedio que resignarme y acostumbrarme a estar siempre con alguien en la habitación. Mi padre se turnaba con mi madre excepto cuando venía la enfermera a hacerme la típica revisión. En la última me dijo que el doctor no tardaría en darme el alta, pero que lo peor para mí comenzaría ahora. Y a continuación, para variar me soltó la historia de una chica que había padecido anorexia, que le dieron el alta, que volvió a la semana, bla, bla, bla... Ella vio mi cara de aburrimiento, la de siempre que me contaba este tipo de chismes, y entonces me dijo que al menos no tenía que estar soportando la vigilancia d...